jueves, marzo 22, 2012

LA INVENCIÓN DE HUGO, la película.

Anoche, mi esposa y yo fuimos al cine. Le tocaba elegir a ella y, animada por la excelente crítica y por las recomendaciones de amigos, me llevó a ver “La invención de Hugo”, de Martín Scorsese.
  Sinopsis: Hugo es un niño huérfano y relojero que vive entre los muros de una ajetreada estación de trenes parisina. Sobrevive robando frutas y golosinas en los puestos instalados en la estación. Nadie sabe de su existencia hasta que le descubre una excéntrica niña junto a la que vivirá una increíble aventura.



¡Obtuvo nada menos que 11 nominaciones a los Oscars! Me habían dicho que no dejara de verla, que en algún momento se me saltarían las lágrimas, en otros reiría, y en otros tendría el corazón en un puño. La prensa y la crítica especializada la colocan entre las mejores películas clásicas. Me parecen que exageran. Y mucho.

De las campañas publicitarias no me fío nunca: están bien pagadas para convencer a los consumidores. Me fío más del boca a boca y de las recomendaciones de familiares y amigos. Antes de ver una película suelo leer los comentarios de los espectadores que ya la han visto. Y sobre todo valoro mis preferencias y hago caso a mi intuición. En este caso, he entrado porque a mi esposa le tocaba elegir; yo hubiera preferido entrar a ver “Contrabando”, una cinta de aventuras de las que a mí me gustan. Será la próxima que vea.

La invención de Hugo falla hasta en el título: no inventa nada, lo que hace es reparar un invento de otra persona que estaba averiado. Quizás lo que me ha pasado es que esperaba demasiado de ella y me ha decepcionado 


La fotografía es espectacular, así como los decorados y la ambientación de la época de los años 30. La interpretación de los personajes deja mucho que desear. Hugo sabe demasiado para ser un niño que no va a la escuela, y mantiene un semblante expectante, algo artificial. Se le nota que está recibiendo órdenes de hacia dónde debe mirar y cuando debe hablar o sonreír. La chica actúa con mucha más naturalidad. Es un poco mayor para él, forman una pareja desigual. Será una gran actriz cuando sea mayor, sin duda alguna. Me han cansado las repetidas escenas de relleno, exageradamente artificiales, sosas y sin venir a cuento, como son las relaciones entre el inspector y la florista, y la del anciano  con una dama sentada en un banco de la estación con un perro en brazos. 



No he sentido ninguna congoja ni ganas de reír. Solamente he tenido el corazón en un puño en la escena del tren irrumpiendo en la estación. Una escena magnífica, inesperada, magistralmente filmada con efectos que deslumbran. Pero con un gran fallo que hasta mi indulgente esposa criticó: El niño pasea por el andén de la estación y descubre un objeto tirado en la vía y salta a recogerlo. A lo lejos se ve llegar al tren y los maquinistas ven al chico en la vía y comienzan a agitarse y a dar voces. La máquina continúa a gran velocidad, los maquinistas intentan frenar el tren y las ruedas echan chispas. Todo el mundo sabe que un tren no entra a gran velocidad en una estación central: sería catastrófico. 

La película no es un drama ni se puede catalogar como cine de aventuras; más bien es una obra didáctica sobre el cine, ese Arte que aglutina a tantos seguidores y está considerado como la industria de ocio que más adictos ha tenido desde sus inicios en todo el mundo. Es curioso: este año han premiado a Artistic, película muda de los inicios del Cine, y también nominan a ésta, que versa sobre el mismo tema. No es de extrañar que los que viven del Cine ensalcen tanto una película que da a conocer los entresijos de los estudios y los avances de la técnica en este tema. Pero para el espectador independiente que no tiene necesidad de hacerle la pelota a nadie para conseguir un papel en el rodaje o en los estudios cinematográficos, es una película buena sin más. 

Dicen que es una película para niños y adultos para ver en familia; pero creo que hay momentos en que un niño de 12 años llegaría a aburrirse como yo me he aburrido. 


Ver la fantástica vista de París a vuelo de pájaro en los primeros diez minutos del inicio para acabar descendiendo y entrando en la estación de trenes; admirar la maquinaria de los enormes relojes de la estación funcionando. Eso, y el sueño de Hugo viendo llegar el tren a toda velocidad cuando él está en la vía y no puede escapar, es lo único que me ha impresionado. 

Resumiendo: la película es buena, pero creo que está sobrevalorada. La propaganda y las diez nominaciones son engañosas. Uno se espera algo más. Nada comparado a las que he visto anteriormente: Caballos de guerra, Los descendientes, El Invitado, Intocable… 

Si me obligasen a puntuarla del uno a diez, yo le pondría un 7





13 comentarios:

  1. Por lo que leí en tu relato y lo que pude ver en el video lo que yo apreciaria eran los efectos especiales. Este tipo de peliculas no me gustan, me hizo recordar a Henry Potter.

    Juan, ese tipo de pelicula hacer reír a un andaluz? Jamás!

    Besitos
    Flor

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  2. Efectivamente, Flor, los efectos especiales son muy buenos.De lo mejor.Es lo que más me ha gustado.Es una historia triste la de Hugo, pero me habían dicho que tenía algunos momentos cómicos y me iba a reír.
    Debo de ser muy malage porque no me sacó ni una sonrisa. Eso sí: hay algunas escenas de perros que me han encantado. Un beso y gracias por tu visita.

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  3. Es lo que suele ocurrir cuando se crea tanta expectación con una película, un disco, un libro...
    A mí me ha ocurrido en varias ocasiones y no se sabe si es la decepción por lo que esperabas o que el espectáculo no merece la pena.
    ¡Gracias por tu recomendación!

    Saludos

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  4. ¡Vaya, compañero, yo fui uno de los que te la recomendó, no pienses mal de mí!
    Bromas aparte, siento diferir en algunos de los puntos, a mí las escenas cotidianas, quitando alguna un poco surrealista, me han servido para, con tenues pinceladas, mostrarme unos personajes que adquieren un poco de relieve y dejan de ser planos.
    Y con respecto al hecho de los oscar, no creo que las alabanzas que ha recibido sean por el motivo de quedar bien. Es más, a mí tanta buena crítica, y el triunfo de "The Artist" me da que pensar que algo mal anda en el mundo cinematográfico cuando tenemos que echar la vista atrás, al cine mudo y a los inicios del propio cine.
    Pero bueno, para gustos colores (ahora que si me dices que has ido a ver la de John Carter y te ha gustado ya sí que me asusto, je, je).
    Un abrazo.

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  5. ¡Hola, María!Tienes razón, ha debido ser eso: demasiada expectacion hacen que uno se desilusione cuando la obra no alcanza el nivel esperado.
    La verdad es que tiene momentos espectaculares, maravillosos; pero son los menos.Mi atención en la película se movía como una montaña rusa: con subidas y bajadas.Momentos intensos y otros flojillos.
    Gracias por tu visita. Un beso

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  6. ¡Hola, Jesús! Por favor, ¿cómo voy a pensar mal de tí?
    Lo que pasa es que no tenemos los mismos gustos. Si vamos a un bar y tú pides una bebida y yo otra, no pasa nada.
    Las escenas tomadas dentro de la torre del reloj, y el tren avasallándolo todo son maravillosas,la historia del cineasta y mago es tierna y emotiva; pero el rol del guardia es exagerado y contradictorio:Apenas puede caminar unos metros sin que se le enganche el artilugio de la pierna y, de pronto, corre como un gamo persiguiendo al chico por medio de la muchedumbre que abarrota la estación; la escena del viejo intentando acercarse a la anciana se repite varias veces y llega a ser predecible... En fin, ya sabes que me gustan las novelas y las películas policiacas y de espionaje, por eso no te extrañe que si veo ésa que citas me quede a gusto. Un abrazo, amigo. Y gracias por opinar.

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  7. No la he visto y como no me fío de los premios y nominasiones casi nunca espero mucho de las películas y me dejo sorprender cuando las veo.

    Hasta pronto Mario.

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  8. Yo también me esperaba más de ella. Buenos decorados pero al final te deja indiferente, y se olvida rápido, algo que denota lo irregular de la cinta. Y las interpretaciones del niño y de Kingley mediocres, para mi gusto.
    "Los descendientes" le da tres vueltas, y media, en cuanto a "The artist", aún no la he visto.

    Un abrazo Juan

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  9. Hola, Mario! Tienes razón en no confiar en los Oscars. Yo no me dejo sorprender, elijo la película entre los géneros que me gustan, convencido de que me va a gustar. Casi siempre acierto.Un abrazo

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  10. Lo has expreado mejor que yo, Juan Risueño: eso es precisamente lo que yo quería decir. Un abrazo

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  11. La vi con las gafas D3 puestas.
    Me gustó mucho la pelicula.
    UN abrazo

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  12. ¡Hola, Marian! Me alegro de que la disfrutaras.Un beso

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  13. Anónimo9:10 p. m.

    La pelicula es una obra de arte, y en lo que tu refutas del tren en velocidad máxima es una referencia que el director hizo porque se basa en un accidente en parís hace muchos años. http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Train_wreck_at_Montparnasse_1895.jpg?uselang=es

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