viernes, abril 27, 2012

EL DESALIENTO

Foto de http://elcuadernodesamuel.blogspot.

Preguntábase el anciano
si de algo había servido
el haber luchado tanto
por un mundo mejor
 para él y para sus hijos. 

Sentado ante el televisor
escuchaba las noticias
y apretaba, impotente,
sus manos sarmentosas
 huesudas, cuarteadas,
temblorosos los labios,
rojo el rostro por la ira,
húmedos los párpados
 corazón roto, deshecho
ante el robo perpetrado
 de todos sus derechos
por la misma ideología
que setenta años antes
arrasó  todos los sueños
sembrando los campos
con un millón de muertos.



Por su mente desfilaron
 aciagos años de la infancia
en que para comer nada tenía
y rebuscaba en la sierra
 tagarninas y cardos borriqueros

que  su madre luego  hervía.

 Media telera de pan
y cuarto litro de aceite:
salario de todo un día.
Y al que por desgracia
le tocaba caer enfermo
por la dureza de la vida
 mejunjes caseros bebía. 
Ni médicos ni  boticarios,
 ¡para eso, dinero no había!


 Un hombre escuálido, desarrapado
Con más hambre que un galgo viejo
 que  afirmaba   ser maestro
 visitaba las chozas y se ofrecía
  a enseñar a leer por unos chavos.
«¿Para qué queremos leer
 si para comer no tenemos ?
–le respondían los esclavos—
 El Saber es manjar para ricos;
 los pobres,  suficiente tenemos
 con trabajar de sol a sol
por un poco de pienso,
al igual que los borricos».


Y ahora que tras tantos sacrificios,
 sus hijos son libres ciudadanos,
 que  sus nietos son universitarios.
Ahora que su cuerpo no puede consigo 
 y  de todos los demás necesita.
Ahora que  deberían ayudarle
tal como está escriturado
en el seguro que toda su vida
 ha estado pagando…
¡Llegan estos salvapatrias
y rompen el contrato!  


 No descansa el Señorito
 de incordiar y hacer daño
 demostrándose así mismo
 que es superior al rebaño


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#1204271539507

10 comentarios:

  1. Anónimo12:51 p. m.

    Juan... En tus versos dolorosos, vi el rostro de mi padre...
    Otro Juan, llorando desahuciado, algunos anios atras.

    Una realidad plasmada triste pero magistralmente

    Duele... Pero prefiero el dolor y la rabia antes
    Que la indiferencia

    Un abrazo (aguamarina)

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  2. Muchas gracias, aguamarina. Ojalá y todos olvidásemos nuestra indiferencia ante los problemas que agobian a la sociedad, pues navegamos en el mismo barco y el hecho de que algunos tengan botes salvavidas no asegura que salgan ilesos del temporal.Un beso y gracias por tu visita

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  3. ¡Qué lástima de esfuerzos inútiles!
    Estupenda tu entrada.

    Un abrazo

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  4. "Removerlo todo para que nada cambie", eso es lo que ha pasado.

    Gracias, María.

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  5. Sólo falta que nos vendan como esclavos.
    Que pena ver como todo se va a hacer ppuñetas.

    (las dos pés de ppuñetas no es ningún error).

    Saludos.

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  6. Esclavos ya somos, Toro salvaje, y nos han vendido a los mercados. ¿Quién ha les ha votado a ésos?
    ¡Pena negra, pena negra!
    Saludos, amigo

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  7. Este poema despierta hasta el alma más dormida. Conmueve. Además, por más difíciles que sean los tiempos que vivimos, la poesía, por sí misma, es un aliento divino, un soplo del fuego que alimenta la vida. Millones de besos sisifianos.

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  8. ¡HOLA, SISíFA, ME HAS ALEGRADO EL DÍA!
    Qué bonita definición haces de la Poesía.Me encanta.

    Hace ya semanas te dejé comentarios en tu blog que luego no he visto. Puede ser que los tengas en la carpeta de spam.
    Un beso enorme.Feliz semana

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  9. Hace unos días fui al médico y mientras esperaba en la sala de espera, había una señora muy mayor contándome que acababan de echar a la calle a su hijo de 50 años. Estaba de baja por accidente y el día que se incorporó, le dijeron que era su último día (baja por un accidente laboral, ojo,). Y la mujer me decía:quién iba a decirme a mí que iba a venir un primo hermano del "menuillo" a hacerme ésto. Yo, por respeto, no quería preguntarle quien es el menuillo, me imaginaba que era Aznar. Hasta que me dice: el menuillo es Franco ¿eh? es que yo a ese no quiero ni nombrarlo, no vaya a ser que aparezca.
    En medio de la tragedia que me estaba contando, tuve que reírme con su ocurrencia. Le daba miedo hasta nombrarlo. Y en el final de su vida, a la pobre le parece que vuelve a la pesadilla de la esclavitud, del señorito y el pobre, del que tiene acceso a la cultura y el que no...
    He leído tu poema, Juan, y me ha venido esta señora a la memoria porque es la representación real de tu preciosa literatura.
    Ojalá ésto no vaya a más. Un beso

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  10. Ojalá no vaya a más, Mamen; pero ya suenan como tambores de guerra más recortes cada viernes.
    Gracias por tu visita y generosas palabras. Un beso

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