sábado, mayo 31, 2014

SOLEDAD


foto de internet

SOLEDAD
Qué puede hacer uno cuando no hay esperanza, cuando las gaviotas furiosas se rebelan y te atacan, cuando las olas del mar al verte retroceden sin acariciar tus pies, cuando el sol te niega el saludo ocultándose tras la nube chismosa que se ha detenido al ver tus ojos  tristes...
Camino por la playa. Cientos de personas buscan un sitio en la arena para lucir su piel; otros corren por la orilla para perder peso; aun otros, sentados en las terrazas, toman café... Y yo estoy solo.
Como siempre.
 La soledad es algo que te cubre y te mantiene preso, indefenso ante su fortaleza, independientemente de que te encuentres bebiendo con los amigos o rodeados de hijos y nietos.
La soledad y la angustia te aplastan cuando sabes que has dejado escapar el último tren y ya no habrá otro; cuando las dudas ante lo evidente te corroen el alma; cuando la certeza de que has sido extirpado del corazón de amigos especiales te quitan las ganas de continuar; cuando comprendes que no existe  perdón, ni comprensión ni solidaridad y cada cual va a lo suyo...


Y sin embargo, la rueda gira. Todo se mueve igual que ayer: los árboles mueven sus ramas esquivando al viento, el bar de la esquina ha abierto a las siete, el panadero mucho antes. Mi vecino ha sacado al perro a la hora de siempre, aun si hoy no debía madrugar. A las siete, he limpiado la jaula de la ninfa y le he puesto comida, luego le he llevado el desayuno a mi mujer. He escrito un poema triste que he borrado por ser triste... Y sigo estando solo. 
Si al menos pudiera creer que es posible que un día  la luz  entre en mis entrañas, ilumine las sombras y siembre la semilla de la esperanza que llena de sueños y alegría....


4 comentarios:

  1. Animo Juan:

    A la soledad se le hace aleada y veras que padres momentos pasan juntos.

    Hasta pronto Mario

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  2. No quiero no.
    La soledad no es buena amiga para mí.

    Preciosa narración.

    Beso

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  3. Te comprendo tan bien...

    Es como si me mirara en un espejo.

    Saludos.

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  4. Querido amigo muchos hemos dejado partir ya el último tren, pues no creo que otro se acerque. muchos como tu aunque estemos rodeados sabemos que en realidad estamos... solos.
    muchas veces la soledad buscada es buena, esa soledad donde recreas historias recuerdos sueños y esperanzas. Perola otra, la que te sumerge en la oscuridad de la vida, esa no es buena, pero llagados ya a nuestra edad, no sé si somos tan parecidos o no, pero la tenemos ahí prendida en el pecho .Está pues en cada uno el saber salir de ella porque eso le ocurre a los que tienen una sensibilidad especial como un cristal que los separa del diario vivir. Te entiendo porque soy como tu. Un abrazo!

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