sábado, octubre 17, 2015

OCTUBRE


Tengo ganas que acabe octubre y se vaya. Ha sido un mes pródigo en esperanzas, de sueños de paz y amistad truncados, de viajes y encuentros entre iguales que se matan por destacar de la manada.

  Acabará octubre clarificando posturas y dogmas, rompiendo caretas de quita y pon: la vida es una lucha constante por sobresalir de la masa y remontar niveles pisoteando al compañero.

En los encuentros culturales, los privilegiados buscan relaciones con gente del mismo nivel cultural y económico, despreciando a los humildes, a quienes simplemente dedican sonrisas condescendientes. Eres amigo si compras sus libros. Si no, ni se despiden al finalizar el evento.

Abundan predicadores felices y estómagos saciados que  dicen ser solidarios con los necesitados. Tienden la mano, pero la retiran cuando intentas agarrarte a ella, dejándote caer en el abismo.
No existen segundas oportunidades ni perdón a los errores cometidos. Si te caes, nadie te echará una mano; tendrás suerte si la manada no te pasa por encima.

Un mes donde la luz se abre paso entre la niebla y me muestra que estoy solo, que los amigos lo eran cuando les convenían, y que cuando les he necesitado me han dado la espalda. Que los amigos que yo creía tener son solamente conocidos...

Un mes  de ansiosa espera de atención médica, que al fin se consigue tras la oportuna reclamación en el lugar pertinente.

Lo mejor, la familia. Ésa no falla


Octubre, no te estás portando bien, ¡ lárgate ya!


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