jueves, julio 14, 2016

ESPERANDO AL REY

 

 Antes de que algún estúpido me envíe otro  mensaje diciendo que  "Usted no es nadie para juzgar a un autor o su obra, ni tiene capacidad profesional para hacer una critica", quiero decir lo siguiente:
Yo no soy critico de cine ni literario, no me dedico a eso: Soy un consumidor que usa en este espacio su derecho a expresar su opinión sobre el producto que ha comprado. Y nadie me va a privar de ese derecho.

Vamos a ello:


Yo estoy convencido de que los grandes actores no aceptan trabajar en proyectos mediocres o malos. Cristiano Ronaldo no aceptaría formar parte de la plantilla del Cádiz, ni Julio Iglesias Junior cantaría en mi pueblo natal, por ejemplo. Si eso ocurre es, que la vida profesional del actor va en declive.

Y ayer ésa fue la sensación que tuve al ver a Tom Hanks como protagonista de la película "Esperando al Rey".

Elegí esa película huyendo de tantos temas policíacos con sus secuestros, atracos a bancos con rehenes; de tantas otras que tratan sobre el divorcio y las secuelas; de marcianos con los mismos sentimientos imperialistas y asesinos que los humanos; de reediciones de historias  llevadas anteriormente a la pantalla, etc. No hay originalidad, todo está más que visto.
Quise ver algo diferente, divertido y nuevo. Y tras ver algunos trailers de las novedades de la cartelera de esta semana me decidí por ésta, protagonizada además por uno de mis actores preferidos. Creo que he visto todas sus películas.

Fue algo diferente, divertido y nuevo; pero no me convenció. Parecía más bien un documental teatralizado para mostrarnos el poder del dinero, las fantasías de un rey cuyo único mérito es haber heredado un país con mucho petróleo con inmensos beneficios para  su familia.¿Que le gustaría ver un puerto deportivo en medio del desierto? Pues se hace. ¿Una ciudad en medio del mar? Se construye. ¿Un palacio perdido a cientos de kilómetros en medio del desierto y docenas de sirvientes barriendo la arena que el viento arroja sobre la carretera que lleva al palacio? Se hace

Un rey tan soberbio y consciente de su poder que se permite hacer esperar 18 meses a alguien a quien él mismo ha citado.
La verdad es que me sorprendió gratamente ver Arabia Saudí, los suntuosos palacios de los gobernantes, los lujosos hoteles de Riad, el hormiguero de  La Meca, y algunas escenas de enamorados bajo el agua rodeado de una fauna bellísima.
Pero ese papel lo podía haber interpretado cualquier desconocido. No era el adecuado para  Tom Hanks, que me resultó patético. Para mí es la peor de sus películas, y eso se traduce en  que ya no iré a ver un film solamente porque aparece su nombre como reclamo. Esperaré varias semanas a ver si tiene éxito.
El argumento es que un ejecutivo de una importante empresa de informática americana es enviado a presentar un programa maravilloso y exclusivo al Rey saudí con la orden de actuar deprisa y conseguir la firma del contrato antes que la competencia. Pero el Rey no aparece y el ejecutivo se ve obligado a lidiar con subalternos que han estudiado en las mejores universidades de Estados Unidos pero poseen una cultura que no es la suya en un país cargado de despropósitos, leyes ancestrales  y desigualdades.
Para enfrentarse a las dificultades el ejecutivo se emborracha y se deja llevar por su chófer a visitar el país.
Ése es el papel que realiza Ton Hanks.
Para introducir la parte romántica, el director usa un argumento pueril: Como tiene tiempo libre, aprovecha para extirparse un viejo quiste que tiene en la espalda. La doctora es una mujer, y gracias al quiste se enamoran. No cuento más.

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