miércoles, marzo 29, 2017

EL BAR, LA PELÍCULA



Hacía casi un mes que no iba al cien porque las películas de la cartelera no me atraían: mucho dibujo animado, películas de terror y de ciencia ficción.

Hoy me levanté con ganas de ir al cine y como hago siempre compruebo el éxito que tienen las que llevan una o dos semana en las salas. Un compañero de colegio mencionó el lunes la de "El bar", y tomé nota. Pero luego mi mujer me dijo que una amiga de ella había visto "La Bella y la Bestia" y que estaba muy bien, además tenía un 8 en la valoración del público. Y nos decidimos por esa.

Después, a punto de irnos, me dijo que se trataba de un musical, y por ahí yo no paso aunque tenga 20 nominaciones al Oscar.

Elegimos pues "El Bar", una película española en la que trabajan algunos actores de los más apreciados del momento, y que además está subvencionada con nuestros impuestos.

Pues qué queréis que os diga, el libro de gustos están en blanco y puede que esta película coseche un gran éxito entre un público entregado. Pero yo soy muy exigente y no me trago cualquier sapo.

Esta película es la peor que he visto en los últimos tres años en una sala de cine.

Y no es porque no trabajen bien los actores, no; ellos se meten en cuerpo y alma en sus personajes.

Lo malo en sí es la historia, el guión, el argumento, llámenle como quieran. Una película que no sea de fantasía, además de tener buenos actores y buen argumento, debe ser creíble, y lo que se muestra en esta no lo es.

No es creíble que en la actualidad en la Gran Vía madrileña exista un bar tipo tasca, donde se mezclan ejecutivos con mendigos sucios y de aspecto repugnante, que se abrazan a una señorita bellísima que ha entrado por vez primera en el establecimiento sin conocerla, y que nadie se inmute. Al primero que osa protestar y apartar al mendigo de la joven la dueña, una mujer vieja con aspecto de bruja, a la que solo le faltan verrugas en la nariz, le insulta y amenaza, defendiendo al mendigo con groseras palabras y amenaza con echarlo a la calle. Al cliente que protestó, no al mendigo.

Luego entra otro tipo tosiendo mucho y escupiendo que se mete en el baño... Llegados a este punto yo barajaba la opción de abandonar la sala. Si hubiera ido solo lo hubiese hecho, pero me acompañaba mi esposa y ella no decía nada. "Tal vez le gusta", pensé yo.

No fue hasta llegar a la mitad de la película que comprendí de qué iba el rollo: nada original, una historia trillada en novelas y filmes americanos: de un laboratorio militar se escapa un virus, y un infectado, al que siguen los militares, entra en el bar: Es el que se va directo al baño.

A partir de ese momento la película cobra algo de interés: no dejan salir a nadie del bar y acordonan la zona. Crean incendios en las calles para hacer creer que los muertos que se encuentran son debidos al incendio. la televisión así lo transmite. Los cinco clientes que hay en el bar sabiendo que no saldrán vivos de allí, reaccionan de diferentes maneras, a cual más animal.

Se siguen escenas alternas en que los protagonistas conviven aterrados en el bar con un cadáver infectados y otras que actúan con naturalidad, ríen , incluso ligan como si no pasara nada. El final es previsible pero increíble.

Lo dicho: no me ha gustado nada. Es lógica pues la puntuación que le dan las páginas especializadas, un 5`6.

Le pregunté a mi mujer qué le había parecido mientras tomábamos un café y contestó:

— Si hubiese ido yo sola , me salgo del cine al cuarto de hora.

Y yo que creí que el Cine español había mejorado desde que vi "Ocho apellidos vascos" y "Es por tu bien"...

Vean otras opiniones en este enlace:

http://www.ecartelera.com/peliculas/el-bar-2016/criticas/

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